Sobre la falta de liticonsorcio en demandas por posibles problemas con las inversiones y otros problemas económicos

A continuación se va a analizar la falta de litisconsorcio, una falta de litisconsorcio que se analizará desde la vertiente del proceso civil.

El art. 416. 3 LEC contempla la falta del debido litisconsorcio como una excepción procesal distinta de la falta de legitimación procesal plena.
La normativa procesal civil anterior, establecida en el art. 533. 4 LEC/1881, reconducía esta excepción a la posible alegación por el demandado de su propia falta de personalidad, por no tener el carácter o representación con que se le demandaba.

En base a tal previsión, los supuestos a los que se hacía extensiva tal excepción se concretaban tanto en la falta de legitimación absoluta del actor o del demandado  como en la falta relativa de legitimación; de forma que cuando la falta era absoluta se hablaba de falta de legitimación plena y cuando esta falta era relativa, porque había de ser compartida con otros, se hablaba de falta de litisconsorcio, esto es, falta relativa de legitimación por inadecuada constitución de la relación laboral por existir un litisconsorcio -activo o pasivo- necesario.
La figura del litisconsorcio pasivo necesario, de creación jurisprudencial,  se fundamenta en la exigencia de que el actor dirija su demanda frente a todos los sujetos que hayan formado parte de la relación jurídica procesal objeto del litigio, puesto que todos ellos se verán afectados por el resultado de la sentencia que en su día recaiga.
De esta forma, la jurisprudencia ha vinculado la obligación de actor de establecer en su demanda el debido litisconsorcio pasivo necesario con el derecho de defensa, el de audiencia, y en definitiva, con el derecho a un proceso con todas las garantías y a obtener la tutela judicial efectiva proclamada en el art. 24 CE.
Así pues, como presupuesto procesal cuya falta puede provocar el sobreseimiento del proceso, podrá resolverse en el trámite de la audiencia previa, cuando el demandado la haya denunciado en la contestación a la demanda y aunque la LEC no lo haya previsto expresamente, también podrá ser apreciada de oficio por el juez.
Una vez alegada por el demandado, el art. 420 LEC permite su integración a la litis en este momento procesal, tanto de forma voluntaria como provocada.