Los inicios del autoempleo y los préstamos sin nómina

Emprender una actividad profesional por cuenta propia nunca es fácil, más difícil aún -cuando no imposible- es cuando no se dispone de la financiación adecuada para llevar a cabo la actividad. Para que emprender una actividad por cuenta propia sea un éxito se debe tomar en cuenta muchas variables, una de las más importantes el modo de sufragar los inicios y el desarrollo de la actividad, y en este ámbito una buena solución pueden ser los préstamos son nómina.


Las variables a tomar en cuenta para el autoempleo y los créditos sin nómina


Llegado el momento de emprender muchas personas piensan que sí tienen la idea lo tienen todo y ello no es exactamente así. Y no es exactamente así pues evidentemente cierto es que sin idea no hay emprendimiento ni negocio posible, pero cierto  es también que por mucha idea que se tenga, de no ser capaz de ponerla en práctica, de plasmarla en la realidad no sirve de nada.

Otro mantra que existe al respecto y que no siempre se cumple es aquel que dice que si se tiene una idea se obtienen siempre los recursos, que las buenas ideas siempre obtienen capital, eso tampoco siempre es cierto, y por eso tiene que entrar la financiación propia y los préstamos sin nómina para llevar adelante el proyecto.

Y el mantra anterior también hay que cuanto mínimo matizarlo pues en primer lugar no todas las ideas están abonadas al éxito de obtener la financiación en el capital riesgo u otras soluciones análogas, y tampoco puede decirse que todas aquellas ideas que puedan ser ideales para llevar al capital riesgo a quien va a emprender le interese financiarlas de ese modo por la pérdida de control de su idea, de su emprendimiento, de su negocio.

Es por todos estos casos que no basta simplemente con la idea ni en confiar siempre con el capital riesgo, es para todos estos casos que deben tomarse en consideración otras soluciones como por ejemplo los créditos sin nómina que se ofrecen desde el capital privado.

Los préstamos sin nómina como la mejor fuente de financiación para el auto-empleo


Llegados a la conclusión de que muchos emprendimientos necesitan de forma indefectible de algún tipo de acceso a la financiación para poder tirar para adelante, conviene entonces detenerse a analizar los motivos por los cuales puede decirse que los préstamos sin nómina ofrecidos por el capital privado son una de las mejores opciones de financiación al alcance del tipo de necesidades en este artículo analizadas.

Sin duda uno de los grandes elementos clave que permiten decir que los préstamos sin nómina son una de las mejores opciones de financiación para emprender y desarrollar negocios es la facilidad de acceder a los mismos sin necesidad de disponer de nómina, sin necesidad de tener que justificar unos ingresos, ni ninguna relación laboral en concreto.

Lo anterior es esencial, máxime en los primeros momentos del desarrollo de un emprendimiento que es cuando probablemente de menos recursos se dispongan, aunque se disponga de ellos sean limitados y deban focalizarse en otros usos y, por tanto, que el poder disponer de una nómina o justificación de ingresos propios de nuestro emprendimiento por un valor que permitiese que se nos concediese la financiación bancaria tradicional en absolutamente imposible.

Para poder desarrollar adecuadamente un emprendimiento se necesita poder acceder a financiación pero paradójicamente precisamente es en ese momento en el que mayor acceso a la financiación se necesita cuando los bancos y los demás entes financieros menos dispuestos están a facilitarla, provocando así un efecto “pez que se muerde la cola” pues, por un lado, no se puede iniciar un emprendimiento y hacer que funcione sin acceso a la financiación pero a la vez, por otro lado, no se puede acceder a la financiación de no iniciarse el emprendimiento y que éste funcione.

La solución anterior se encuentra una vez más en los préstamos sin nómina, pues estos productos financieros ofrecidos por los prestamistas particulares del capital privados son de los únicos que permiten acceder primero a la financiación y luego emprender el negocio y hacer que este funcione, haciendo que el pez deje de morderse la cola y que en su lugar se establezca un circulo virtuoso para el desarrollo del emprendimiento, para el éxito del negocio.

Y se generará un círculo virtuoso pues al obtener financiación se podrá  crecer, ello generar nuevos recursos, financiarse para crecer más y seguir creciendo. Por el contrario, de no haber podido acceder a la financiación la situación podría haber sido bien distinta, de no haber podido acceder a la financiación ofrecida por el capital privado a través de los créditos sin nómina ese círculo virtuoso podría no haberse producido y una muy buena idea podría haberse quedado por y para siempre en el cajón del olvido por no haber tenido los recursos para desarrollar.