Garantías a aportar cuando se solicita un crédito o un préstamo

Si usted va a solicitar un préstamo o un crédito  distintos son los requerimientos que le exigirán para concedérselo, distintos son los requerimientos y distintos son los tipos de requerimientos que se le exigirán según sea el tipo de préstamo o crédito que vaya a solicitar. Conozca en este artículo un poco sobre el tema.


Créditos y préstamos son nómina, préstamos con ASNEF y mucho más


En la actualidad, existen muchas formas de acceder a financiación, existen los préstamos privados del capital privado, existen otras formas vinculadas al ámbito tecnológico de acceso a la financiación y, por supuesto, existen las entidades bancarias, entre otras opciones, ello abre un inmenso abanico financiero y abre un inmenso portal de oportunidades para usted, ello conlleva también una gran diversidad de formas de acceso a la financiación y de requisitos de tal acceso, pero no siempre ha sido así.

Y no siempre ha sido así pues tradicionalmente el acceso a la financiación había estado acotado muy mayoritariamente a las entidades bancarias, y estas casi de forma uniforme siempre habían impuesto un determinado tipo de requisitos de acceso. En la actualidad, todo ello es muy diferente.

La realidad actual del acceso a la financiación en general y a los créditos sin nómina en particular


En la actualidad, las entidades bancarias siguen siendo un actor muy importante dentro del ámbito de la financiación, pero sin duda ya no es prácticamente el único, en la actualidad compite con muchos otros actores.

Si hablamos de la banca, los requisitos de acceso a la misma siguen siendo básica y esencialmente los de siempre: una relación laboral o una actividad profesional/empresarial estable, un nivel de ingresos elevado y constante, un historial de crédito impoluto y en operaciones de un cierto calado además pueden llegar a requerirse avales o garantías adicionales.

Esa realidad que imponen las entidades bancarias aplica tanto a productos de financiación destinados al consumo, como a la vivienda o a la adquisición de un coche (si bien en estos casos la vivienda o coche también directamente juega un papel de garante del préstamo), así como a cualquier otro producto de financiación al que se pretenda acceder.

En el caso de las soluciones alternativas a las entidades bancarias, por ejemplo en el supuesto de los préstamos personales concedidos por el capital privado, y más concretamente por prestamistas particulares o prestamistas privados la realidad es bien diferente.

En los supuestos de la financiación procedente del capital privado por ejemplo existen las opciones de préstamos sin nómina o préstamos con ASNEF que permiten acceder a ellos aun y cuando no se disponga de ingresos o aún y cuando usted figure inscrito en ficheros de morosos.

Así, mientras si por ejemplo usted acude a una entidad bancaria a solicitar un préstamo personal como mínimo le solicitarán (a no ser que usted pignore, es decir que garantice directamente el valor de lo que va a solicitar) una nómina o nivel de ingresos importantes y una situación laboral o profesional estable, así como la vivienda o el coche de garantía (o la moto, etc.) en el caso de préstamos para estos usos, en los préstamos sin nómina o en los créditos con ASNEF de los prestamistas particulares del capital privado nada de ello se le requiere.

En el supuesto de los préstamos personales concedidos por los prestamistas privados usted tan sólo deberá ser mayor de edad (algo que también se le exigirá por supuesto en las entidades bancarias) y disponer de una simple garantía patrimonial suya o de cualquier tercero. Nada más. Ni se le exigirá que aporte ningún justificante de ingresos o ningún justificante de ninguna relación laboral o de actividad profesional o empresarial alguna.

En toda concesión de crédito (a no ser que sea financiación otorgada por un familiar o amigo y no se lo exija, pero eso no es lo común) existe una exigencia de garantías para poder concederle un préstamo o un crédito, ello es lógico y normal ante el riesgo en el que incurre quien le presta el dinero. Pero del mismo modo que ello es lógico y normal también es lógico y normal que usted llegado el momento de escoger donde desea financiarse escoja la mejor opción de financiación para usted.

Así, queda claro que si se comparan las exigencias de la banca con la de los prestamistas privados las exigencias de estos últimos son mucho menores y todas las exigencias que deberá cumplir también son muy inferiores a lo que le exige la banca.